miércoles, 27 de julio de 2011

Para hacer en casa...

Una alternativa para poner en practica ala hora de ir a hacer las compras.

Reutilizables, económicas, 100% reciclables, lavables y ayudan a reducir el impacto ambiental. Con una vida útil de dos años, las "ecobolsas" son una alternativa diferente para todos aquellos que deseen colaborar con el cuidado del planeta.
Imagen de Bolsas ecológicas


Los términos ecología, medio ambiente, sustentabilidad, reciclado y contaminación, entre otros, no sólo se han incorporado en el último tiempo al lenguaje habitual, sino que son conceptos utilizados en el mundo empresarial a modo de slogan para generar una determinada imagen. Pero la realidad es que hay un llamado de alerta para que el exceso y desperdicio sea reducido. Entonces, ¿por qué el consumidor debe tomar conciencia por lo que compra? Porque el consumo responsable -asociado al uso de bienes y servicios que responde a la satisfacción de las necesidades básicas y a una mejor calidad de vida- reduce el uso de los recursos naturales y minimiza las emisiones de contaminantes y desechos. El poder del consumidor es incalculable.

CAMBIO DE HÁBITO

Las bolsas plásticas son parte de la vida cotidiana, aunque produzcan un gran daño ambiental desde su fabricación hasta su desecho: tardan cerca de 200 años en biodegradarse en pequeñas partículas tóxicas, generando un gran trastorno al ecosistema. Usualmente son desechadas en los basureros porque tiene un alto costo reciclarlas -en la actualidad sólo se recicla el 1%-. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, en el mundo se consumen aproximadamente entre 500 billones y un trillón de bolsas plásticas cada año.

"Las bolsas ecológicas son la solución para la sustitución de las de polietileno porque cada una reemplaza, por su capacidad de 10 kilos, a cuatro bolsas de polietileno, tiene una vida útil equivalente a 600 bolsas plásticas durante todo su uso (aproximadamente dos años), y es de fácil personalización en cuanto al modelo, color y tamaño", comentó Gabriel Vázquez, Socio Gerente de Ecobolsas,

Desde hace varios años, las bolsas ecológicas son usadas en todo el mundo, debido a la concientización de colaborar en la protección del medio ambiente y cuidar los recursos naturales. Irlanda fue un país pionero para combatir su uso. En 2002, su gobierno implementó el PlasTax, un impuesto de 20% sobre las compras, que se aplica a los usuarios de bolsas plásticas. El resultado positivo fue inmediato: el consumo de bolsas cayó en 90% y se realizaron programas de reciclado. En 2004, Escocia siguió sus pasos, al igual que Reino Unido e Israel. En Estados Unidos, San Francisco se convirtió, a mediados de 2007, en la primera ciudad de ese país en prohibir las bolsas plásticas y en exigir que sean reemplazadas por bolsas reutilizables y reciclables.

En la Argentina se usan 3.000 millones de bolsas de polietileno por año. En promedio, una persona consume en ese período alrededor de 600 bolsas plásticas (seis de estas bolsas contienen suficiente petróleo para manejar un auto durante 1 km). A fines de 2008 el Gobierno de la provincia de Buenos Aires promulgó una ley que exige a los comercios la eliminación de las bolsas plásticas. Otras provincias y municipios también están siguiendo esta línea y ya son varias las empresas que comenzaron a reemplazarlas por otras menos contaminantes.

EVOLUCIÓN SOCIAL

"Idealmente deberíamos tener en cuenta estas tres ideas: reducir, reutilizar y reciclar. Ecobolsas respeta estas premisas para reemplazar el uso cotidiano de millones de bolsas plásticas. Son fabricadas en tela no tejida, rafia o algodón dándoles una mayor resistencia y durabilidad, y se presentan en varios modelos con diseños personalizados", explica Gabriel Vázquez.

Lo cierto es que las bolsas plásticas recorren el planeta. Se las ve en los desagües, bosques, o flotando en el mar, y su efecto en la vida silvestre es catastrófico: matan a más de 100.000 aves marinas, delfines, focas, ballenas y tortugas cada año. Las estadísticas alarman y por eso actualmente en el mundo entero se promueve el uso de bolsas ecológicas. Esta iniciativa refleja una toma de conciencia acerca de las consecuencias del uso y abuso de ellas, además de su efecto negativo sobre el planeta.

miércoles, 20 de julio de 2011

Reciclado.

Proceso actual de reciclaje
El papel se recicla reduciéndolo a pasta de papel y combinándolo con nueva pasta procedente de la madera. Dado que el proceso de reciclaje provoca la ruptura de las fibras, cada vez que se recicla papel la calidad del mismo disminuye, lo que quiere decir que se deben añadir un elevado porcentaje de nuevas fibras, o será sinónimo de productos de menor calidad. Cualquier escrito o coloración del papel se debe primero retirar mediante decoloración.[8]
Casi cualquier tipo de papel se puede reciclar hoy en día, aunque algunos resultan más difíciles de tratar que otros. Los papeles cubiertos con plástico o aluminio, y los papeles encerados, pegados o engomados normalmente no se reciclan por el elevado coste del proceso. Los papeles de regalo tampoco pueden reciclarse debido a su ya de por sí pobre calidad.[9]
En ocasiones, las plantas de reciclaje piden que se retiren los brillos de los periódicos, dado que son de un tipo de papel diferente. Tienen un recubrimiento de arcilla que algunas fábricas no pueden trabajar. La mayoría de la arcilla se retira de la pasta reciclada como lodos.

[editar] Pasos

  • Pastificación:Se le añaden disolventes químicos específicos a las fibras de papel y se separan.
  • Criba:que retira todo lo que no son fibras de papel.
  • Centrifugación: Los materiales se separan por su densidad, quedando en diferentes estratos el papel y los lodos.
  • Flotación (eliminación de la tinta): Se añaden burbujas de aire para que la tinta se separe de los lodos.
  • Lavado de las pasta para retirar las pequeñas partículas que pueden quedar.
  • Blanqueamiento, generalmente con peróxido de hidrógeno o hidrosulfito de sodio.

[editar] Razones para reciclar

La industria del papel supone un efecto en el medio ambiente, tanto con las actividades previas (donde se adquieren y procesan las materias primas), como en las posteriores (impacto de eliminación de residuos). El reciclaje del papel reduce este impacto. Actualmente, el 90% de la pasta de papel está fabricada con madera. La producción de papel representa aproximadamente un 35% de árboles talados,[10] suponiendo el 1,2% del volumen de producción mundial total.[11]
Reciclar una tonelada de papel de periódico ahorra aproximadamente una tonelada de madera, mientras que reciclando una tonelada de papel impreso o de copias se ahorra algo más de dos toneladas de madera. Esto se debe a que la fabricación de pasta requiere el doble de madera para retirar la lignina y producir fibras de mayor calidad que con los procesos mecánicos de fabricación. La relación entre las toneladas de papel reciclado y el número de árboles salvados no es banal, dado que el tamaño de los árboles varía enormemente y es el factor principal en la cantidad de papel que se puede obtener de un determinado número de ellos.
La mayoría de los fabricantes de pasta de papel llevan a cabo una reforestación para asegurar un continuo abastecimiento de papel. En Canadá, el Programa para la Aprobación de la Certificación Forestal (PEFC en inglés) y el Consejo de Manejo Forestal (FSC) certifican que el papel hecho de los árboles talados se ajusta a las guías de actuación, asegurando buenas prácticas forestales.[12] Se estima que reciclar la mitad del papel mundial evitaría la tala de 20 millones de hectáreas (81.000 km²) forestales.[13]

lunes, 27 de junio de 2011

"Deforestacion desfavorable"

Árboles y cambio climático global
Los árboles se relacionan directamente con la problemática del cambio climático dado que absorben CO2 al realizar la fotosíntesis. Cabe decir que el ritmo de absorción de carbono que realizan los árboles o la vegetación no es comparable con el ritmo al que las sociedades humanas liberamos el carbono contenido en los combustibles fósiles y que, además, la reserva de carbono en la biomasa de los vegetales es de corta vida en comparación con las reservas de escala temporal geológica del petróleo, el carbón o el gas. Por ello, la existencia de árboles en sí no compensa, al menos no totalmente, el aumento de la concentración de CO2 antrópico. Sin embargo, los bosques del mundo secuestran cada año 6,6 toneladas de CO2 por hectárea, por lo que actúan, hasta cierto punto, como sumideros de carbono.

Pero la importancia de mantener los bosques radica también, tanto o más que en la absorción de CO2, en las funciones ecológicas básicas que realizan, y que podrían mitigar las consecuencias del cambio climático. Algunas de estas funciones són el control de la erosión, el favorecer la infiltración de agua en el suelo,  la regulación de las condiciones microclimáticas o su vinculación con las precipitaciones, todas ellas contribuyen al equilibrio necesario para paliar fenómenos ambientales que se prevee se verán agravados por el cambio climático:  sequías, inundaciones, desertización, etc.

Es más, incluso hay quién va más allá y defiende una teoría alternativa según la qual la principal causa del cambio climático es la destrucción de los bosques, precisamente porque su papel en los ciclos naturales del suelo, del agua, etc, está siendo eliminado a causa de la destrucción masiva de los bosques del mundo desde hace varias décadas. Efectivamente, los bosques del mundo se destruyen a un ritmo de casi 10 millones de hectáreas de bosque perdidas cada año. Mientras que la mitad de la madera extraída se utiliza como combustible (leña), la otra mitad es dedicada a manufacturar productos madereros y derivados.

Así, existe una correlación directa entre el cambio climático, y la virulencia de sus efectos debido a la deforestación. Y además, existe una relación directa entre la deforestación y el consumo de productos forestales que realizamos. Sin embargo, en general, aún no somos conscientes de la presión que supone sobre los bosques nuestro consumo, y aún menos el uso de productos tan cotidianos y de vida tan corta como sucede en muchos de los productos del papel (periódicos, folletos publicitarios, etc.), cuyo origen forestal raramente pasa por nuestra cabeza. Sin embargo, las fibras de un simple pañuelo de papel pueden proceder de una plantación que ha sustituido el bosque autóctono o de una selva tropical en Indonesia.

miércoles, 15 de junio de 2011

HP Indigo: unsalto de calidad.

Todas las máquinas de impresión digital de HP Indigo utilizan
ElectroInk, la tinta líquida exclusiva de HP Indigo. ElectroInk
está compuesta por unas partículas de tinta que están
cargadas eléctricamente en un líquido. Al igual que otras
tecnologías de impresión digital, como la xerografía de tóner
de polvo, ElectroInk hace realidad una impresión digital en la
que se puede controlar eléctricamente la ubicación de las
partículas de impresión. Sin embargo, a diferencia de la
xerografía de tóner de polvo, la tecnología de la tinta líquida
ElectroInk permite que el tamaño de las partículas pueda ser
muy pequeño, llegando a alcanzar hasta 1-2 micrones. El
tamaño diminuto de las partículas permite obtener una
resolución superior, reproducir colores más brillantes, bordes
de la imagen más nítidos, así como capas de imagen
extremadamente finas. Estas finas capas de las imágenes son
capaces de reproducir la superficie del papel, traduciéndose
en un acabado uniforme que complementa a la perfección al
acabado del papel.

imprimir con la misma calidad que la impresión offset convencional.
En cambio, en la xerografía de tóner de polvo, el
tamaño de las partículas no puede reducirse demasiado, ya
que podrían ser transportadas por el aire en forma de polvo y
por lo tanto volverse incontrolables. Por ello, cuanto más
elevada sea la velocidad de impresión en prensas digitales,
mayor deberá ser también el tamaño de las partículas. La tinta
ElectroInk de HP Indigo, al estar formada por partículas con
una carga eléctrica en un estado líquido, permite controlar
incluso los tamaños de partículas más pequeños que por un
lado son necesarios para ofrecer una impresión de color de
calidad.

En resumen, ElectroInk de HP Indigo permite obtener alta
calidad, imágenes nítidas y un color muy brillante, similar a
la impresión offset convencional, a su vez superando con
mucho la calidad de impresión digital en color que pueden
ofrecerle otras tecnologías de la competencia.